Desde la concepción tradicional vigente de la obesidad y la enfermedad,la persona que “padece sus kilos de más” es una víctima de las circunstancias, su problema es la comida y por lo tanto el foco está puesto en la comida: qué como, cuánto como, cuándo como, con quién, cómo, dónde, por qué.
En la experiencia terapéutica que es el coaching ontológico es posible desarrollar una mirada totalizadora, integradora y trascendente del ser humano y la salud y generar un desplazamiento del foco de lo que es el abordaje tradicional: desde comida hacia la libertad.
Es así que la persona se reinstala en el centro de la escena, y recupera su protagonismo en los sucesos de su vida.La comida deja de ser ese estímulo que dispara una respuesta automática y descontrolada.La persona empieza a ser capaz de elegir cómo responder a las circunstancias,y no como una acción aislada, sino en el marco de una visión y un estilo de vida definido como propio y ejercido responsable y concientemente en cada instancia de su vida cotidiana.