En el mundo laboral y fundamentalmente en las empresas es hoy un desafío a nuestra capacidad humana hacer del trabajo cotidiano fuente de satisfacción y oportunidad de desarrollo no solo profesional sino también personal.Quienes conviven en ese mundo hablan de las presiones a las que se sienten sometidos y saben del miedo ante lo que viven como amenazas a suestabilidad laboral y familiar, hablan del desánimo, de la frustración y de la resignación que se respiran día tras día.Manifiestan que se trabaja mal, que se vive mal… y el estrés va ganando terreno.Como un enemigo silencioso y traicionero: el estrés agota, debilita, enferma, mata.
Si la situación es crítica para quienes trabajan en relación de dependencia, no lo es menos para dueños o directivos.El estrés que, también a ellos alcanza e impacta, es además una de las principales causas de ausentismo y bajo rendimiento laboral.
¿En medio de la situación planteada cuáles son las soluciones que tienden a implementarse?
Hay quienes instalados en la queja se lanzan a la histórica tarea de buscar culpables, y cambian las caras… pero no la situación.
Algunos más optimistas proponen cambios a nivel organizativo… y más cambios… y más cambios…y nuevos cambios… pero terminan pronto y siempre en el mismo lugar de inefectividad de inicio.
No faltan los pesimistas para quienes se haga lo que se haga la situación no va a cambiar… se resignan entonces al desánimo, la frustración y la pérdida de sentido que se contagia y expande como epidemia incontrolable.
El Coaching Ontológico plantea la imposibilidad de lograr resultados diferentes haciendo más de lo mismo y por consiguiente,la necesidad de salir de la actitud actual de promover cambios en nivel de las acciones: cambio personal, cambio organización, cambio pautas de trabajo.Su propuesta es: revisemos y cuestionemos el modo en que estamos pensando, el modo en que pensamos el trabajo, la empresa, los equipos y fundamentalmente el modo en que nos estamos pensando a nosotros mismos porque en esa concepción la que limita o expande nuestras posibilidades individuales, laborales, profesionales, institucionales y como comunidad.
Es recuperando nuestro protagonismo y nuestro poder en la creación de nuevas realidades, es recuperando una conciencia artesanal y artística de la vida y del trabajo que podremos hablar de una empresa emergente en la que su crecimiento y el de su gente sean una realidad cotidiana.
¿Acaso sea demasiado decir que el problemas de las empresas de hoy día no esté tanto en lafalta de eficiencia como en la pérdida de alma?
La satisfacción y la plenitud devienen de reconocer nuestra naturaleza profunda y sagrada así como la de cualquier actividad mundana que realicemos, especialmente el trabajo.Recuperémosla.