El enfoque actual de la educación y la concepción tradicional de la inteligencia como un talento lógico-matemático condena muchas veces a nuestros niños y jóvenes a ir creciendo en la creencia que carecen de aptitudes y recursos para lograr éxitos académicos.Es así que llegan a la adolescencia con poca o nula confianza en sí mismos, emocionalmente limitados para aprender y con baja autoestima, lo que los pone en clara desventaja frente al resto.
Como docente he visto cómo florece un alumno cuando se evidencian y valoran sus talentos particulares, cómo cambia su autoimagen y su forma de relacionarse. El juicio personal de mal alumno, malo para las matemáticas, yo soy un desastre, confirmado muchas veces en las actitudes de sus compañeros “inteligentes” y aún enlasde sus educadores y, de sus padres,condiciona de manera crítica sus posibilidades a futuro.
¿Qué pasaría si desde los primeros años se reconocieran e incentivaran los talentos propios de cada niño, tanto en la escuela como en el hogar?
¿Qué pasaría si la habilidad para la música o el baile, o la canción y la actuación, o el talento para el deporte olas actividadesprácticas o para relacionarse con la naturaleza o consus pares se equiparase con el talento lógico-matemático?
¿Cómo impactaría en el rendimiento académico que nuestros niños crecieran sintiéndose valorados y estimulados siendo quienes son?
¿Qué pasaría con su autoestima? ¿Cómo llegarían a la adolescencia y a la adultez?
¿Cómo sería el mundo si cada padre y cada educador reconociera, diera valor y alentase en sí mismo y en los otros tanto las “inteligencias” prácticas, artísticas o de relación como la llamada inteligencia tradicional?¿No sería acaso más amable y más propicio para el desarrollo humano y el Bien-Estar general?
Como coach conciente del poder de la confianza del ser humano en sí mismo y en su entorno como motor de transformación en nuestras sociedades mi tarea como docente es cada día un desafío, una oportunidad, una empresa en que mi alma se nutre y regocija…confiando en que cuando el alma hace su aparición anima a otras a hacer lo propio.